lunes, 16 de abril de 2012

Reseña "Los reinos rotos"


Autor:

N. K. Jemisin

Serie:

Trilología de la sucesión #2

Editorial:

Minotauro (planeta)

Título original:

The broken kingdoms

Título:

Los reinos rotos

Traducción:

Manuel Mata

Número de páginas:

307 (ebook).

Sacado de:

Fnac, ebook comprado, lo juro por los calzoncillos de Snoopy y por las bragas de Mafalda, ahora que estoy empezando a ser legal, seguro que nadie me cree...

Leído por:

Es la segunda parte de la trilología de la sucesión... 


Argumento:


Minotauro continúa con la publicación de esta original serie de fantasía épica en la que los dioses son prisioneros de los hombres. En la ciudad de Sombra, bajo el Árbol del Mundo, los callejones transpiran el trémulo brillo de la magia y los hijos de los dioses viven entre los mortales. Oree Shoth, una artista ciega, acoge a un hombre extraño obedeciendo a un impulso. Este acto de generosidad la arrastra a una conspiración de pesadilla. Alguien, por algún medio desconocido, está asesinando a los hijos de los dioses y dejando sus cadáveres profanados por toda la ciudad. Y el inquilino de Oree parece ser la clave del misterio.... (Extraído de  http://www.goodreads.com/book/show/13477450-los-reinos-rotos )

Mi opinión:



En este libro la protagonista es una ciega, llamada Oree (que siempre ha sido para mí Oreo, porque yo lo valgo) que vive en la ciudad de Sombra, bajo el Árbol del mundo, siendo una inmigrante más y vendiendo sus obras a los pobres guiris que se les ocurre pasar por allí (y digo pobres guiris, porque lo son). En el paseo donde está Oree, o más bien debería de llamarlo laberinto es muy fácil perderse. Así que Oree y el resto de los comerciantes, bien metidos en si no pagas no meas, sabiendo que al final del callejón todo aquel guiri perteneciente a la cofradía del puño cerrado que vaya a la opción de mear al final del callejón acabará perdido por el centro de la ciudad porque un dios, muy graciosillo él hizo que al bajarse los pantalones (o subirse las faldas) se teletransportasen al centro de la ciudad  Eso mismo pasa al principio de la historia y Oree que es una chica bien apañada consigue vender algo a la desquiciada madre que ha perdido a su retoño en pleno callejón. Por no hablar que ya de paso, se pasa por el final del callejón a ver si al intentar aliviar sus aguas menores ha perdido algún bien mayor. Lo que menos se espera Oree es encontrarse el cadáver de una hija de dioses (¿no eran inmortales?). A partir de aquí se desata el caos...

Y así sigue la historia, que sufre kit kats constantes cada vez que a Oree le entra la morriña por su hogar y la muerte de su padre (es decir, analepsis, o flashbacks).

Aunque sea una segunda parte, se puede leer de forma independiente y no pasaría nada (de hecho, la primera parte tenía tanta información y tan desordenada que no ha echado raíces en mi cerebro, con lo cual me sonaban las cosas, pero lo que se dice recordar, pues... como que no), porque continuamente están recordando los hechos importantes que tienen relación con la historia (por no hablar de los apéndices que tiene al final, bastante útiles para recordar quién es quién y que por cierto, adoro los apéndices de esta mujer, me parecen de lo más entretenido y original).

Por otra parte, el libro se deja leer quitando algunas partes en las cuales el libro se atasca y tarda un poco en recuperar su ritmo normal.

Al contrario que la primera parte, en esta siempre he sabido lo que pasaba, las analepsis son fáciles de ubicar y siempre sabes de qué te están hablando. La narración es en primera persona, como no, la narradora es Oree (que me ha sorprendido a ratos, porque eso de que siendo ciega sepa si una ropa le va a sentar bien o no, es algo que me superó).

Siguiendo con las comparaciones odiosas, el primero me gustó más cómo estaba narrado y la complejidad de la historia, en éste la historia es un poco más simple o igual es solo que no es el primer contacto, igual es que los personajes no han sido tan carismáticos: Nahadoh casi ni aparece, Yeine casi ni aparece, Itempas es muy económico con sus palabras, Oree ni me ha gustado ni disgustado y al resto, quitando a Madding no he tenido mucho tiempo de conocerlos: Oree es la prota por excelencia.

El final de este libro también es cerrado, así que no será un motivo de angustia más en este mundo en crisis.

Frases estelares:

La soledad es la oscuridad del alma
Para más información:

3 comentarios:

- Bella - dijo...

Parece una segunda parte un pelín más floja ¿no? Pero chica, me ha convencido ^^

Oreo xD

Espe dijo...

Tengo muchas ganas de leer estos libros.
Un beso

Aererion dijo...

tengo que leérmelo, aunque me llama menos la atención de lo que me llamó el primero y de lo que me llama el tercero (que tiene unas 600pags)

Y cielos, no podré volver a ver el nombre con seriedad xD

Un beso!

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