martes, 2 de abril de 2013

Reseña "El gran Gatsby"


Autor:
F. Scott Fitzgerald

Traductor:
Justo Navarro

Ilustrador:
Johny Ruzzo

Título:
El gran Gatsby

Título original:
The great Gatsby

Editorial:
Sexto piso

Número de páginas:
168

¿Por qué lo leí?
Porque estaba en la biblioteca, todo nuevecito, con unas ilustraciones muy potitas y era un clásico, sí, soy una superficial, ¿y qué?

Resumen:
El gran Gatsby está considerada de manera unánime como una de las mejores novelas estadounidenses de la historia. F. Scott Fitzgerald narró el espíritu de los tiempos con tal maestría que logró condensarlo para la posteridad en esta magistral obra, convertida en el mayor símbolo de la llamada Jazz Age. Jay Gatsby representa lo mejor y lo peor del sueño americano, con su disposición a acumjular dinero y gastarlo con ostentación a fin de perseguir lo único que en realidad le interesa en la vida: el amor de la hermosa, pero frívola Daisy Buchanan (extraído de la contraportada).

Mi opinión:





Comencé la historia preguntándome cuándo el gran Gatsby cobraría más protagonismo, ya que todo el mundo habla de él, pero apenas le conocen, y sobre todo su nuevo vecino, Nick, quien es el narrador de esta historia. Pero no me enteré cómo se llamaba Nick hasta casi la mitad del libro, el narrador era un gran desconocido para mí: Nick pasa a ser los ojos que enfocan a todo el mundo menos a él mismo, está relacionado con todos y cada uno de los personajes que representan en esta obra, pero consigue ceder el protagonismo a los demás, más que compartirlo con ellos.

El estilo me ha gustado, aunque el principio ha sido un poco lento y como seguía sin ver el
objetivo de la historia, no puedo decir que me haya enganchado desde la primera página, y eso sin contar con el final trágico que tampoco me ha hecho sufrir mucho, porque los personajes son muy frívolos, todos y cada uno de ellos, sin excepción. Me pasó lo mismo que con Brokeback mountain, como no conseguí empatizar con ninguno de los personajes, al final estaba todo el mundo llorando en el cine menos yo, y con este libro, me ha pasado por el estilo, igual me estoy quedando sin corazón: Nick me pareció que no participaba en nada, que solo se dejaba llevar, Daisy una frígida sin corazón a la que le apasiona jugar con la gente; Tom solo se preocupaba de las apariencias y casi ni siente pena por nada ni por nadie, y la señorita Baker una que se arrima a quien mejor le conviene y Gatsby al final casi fue el que mejor me cayó, lo único que terminé el libro y todavía no lo he acababado de entender del todo, con lo realista que soy, me cuesta creer que sea un romántico empedernido. Además, por más que trate de convencerme Nick, el libro transcurre
entre borrachera tras borrachera y fiesta sobre fiesta, que para alguien que tiene que trabajar bastante duro (y que afirma que lo hace) para abrirse camino, digamos que se toma unos grandes paréntesis en su vida.

Tampoco es un libro que depare grandes sorpresas, a mí no me dio ninguna, vi venir todo antes de que sucediese, la historia no tiene mucho misterio misterioso.

Ha habido algo que me ha ayudado mucho a amenizar la lectura y son las ilustraciones, al principio me parecían una ayuda, pero pensaba en ellas como bah, pero al final me han acabado gustando bastante (que no enamorándome), sobre todo la inteligencia de los ángulos o de la
colocación.

Resumiendo: un clásico con un gran estilo sobre el sueño americano con unos personajes bastante frívolos y con pocas sorpresas por el camino.









Extra, Extra:

El trailer de la película cuyo estreno en España se espera para el 27 de mayo del 2013, vamos, dentro de poco. No es la primera versión de este clásico que ya fue llevado a la gran pantalla en 1949 y en 1974 (Robert Redford interpretando a este excéntrico millonario).

lunes, 25 de marzo de 2013

Reseña "Tú y yo, aquí y ahora



Autor:
Jay Asher
Carolyn Mackler

Traducción:
Sylvia Alemany

Título:
tú & yo aquí, ahora

Título original:
The future of us

Editorial:
Ellas. Montena

Número de páginas:
349

¿Por qué lo leí?

Dejémoslo en que me lo regalaron y por eso me lo leí, nunca jamás tuve la intención de comprarme este libro, no me llamaba en absoluto, pero me parecía triste regalarlo sin haberlo leído, o en mi caso, darlo a la biblioteca. 

Resumen:

A veces es necesario perderse para volver a encontrar el camino...
Emma y Josh han sido vecinos y amigos íntimos desde siempre, pero últimamente su relación no pasa por un buen momento. Todo porque un día Josh malinterpretó a Emma e intentó besarla... Desde entonces, ambos mantienen las distancias y ya no se ven fuera del instituto. Pero a raíz de una página web extraña que aparecerá en el ordenador de Emma con información acerca de su futuro, su camino y el de Josh volverán a unirse de forma inesperada...
Una historia sobre las barreras invisibles entre la amistad y el amor y la importancia de vivir aquí y ahora.


Mi opinión:





Siempre se dice que hay que decir las cosas positivas antes que las negativas para que el golpe sea menor. Así que allá voy, se lee rápido, tiene un argumento original, ... eeeehhh... No, nada más positivo que recuerde.

No hay nada peor que una narración en primera persona desde dos puntos de vista y mucho menos si un punto de vista es de una Emmacéntrica y otro de Josh, que el muchacho de tan tonto como es, resulta bobo. A mí eso de los dos puntos de vista (uno por cada capítulo), siempre ha sido una cosa que me descoloca bastante, en este caso no ha sido tan raro, porque la historia es lineal y sin chicha ninguna, prometía mucho, pero conforme vas leyendo, te das cuenta que para lo único que sirve saber lo que va a ser de tu vida dentro de 15 años es para replantearte tus objetivos amorosos. Y, fuera de eso, si yo viese una imagen mía más vieja (15 años en concreto) en una página web, no me creería inmediatamente que mi ordenador me está mostrando el futuro, a no ser que viese “algo que todavía no ha pasado que sucede y que si que está en mi facebook”, pero por lo visto, Emma no comparte mi misma creencia, ella se lo cree todo a pies juntillas desde el principio, dando razones tan válidas como ésta:

-Emma, aún no sabers qué es esto, ni siquiera si es real. Probablemente alguien ha metido la pata hasta el fondo con...
-¡No, te digo que no! Emma Nelson Jones llevaba esta gargantilla en la foto.
Josh mira la cadena de oro que siempre llevo con un delicado colgante en forma de E.
-Esa mujer se llama Emma. ¿Qué otra letra iba a llevar?

Aunque más adelante habrá mejores razones para creer en ella. Antes de continuar, toda esta historia sucede en 1996, cuando rara era la persona que tenía facebook (mi analfabetismo, me impide saber si en 1996 existía facebook siquiera), a 2013, hoy, la rara soy yo que no tengo facebook, como han cambiado las cosas. Pero sigo pensando que yo qué sé en vez de descubrir que está casada con alguien horrible (¿por qué no se divorcia y ya en el futuro? Bueno, es Emma, sería mucho pedir para ella, debe de tener el mismo nivel de madurez con 31 que con 16 años), podía haber descubierto que pasaba un accidente de coche a alguno de sus amigos e intentar distintos métodos para evitarlo (como en “el efecto mariposa”), pero no, la principal obsesión de nuestros protagonistas es el amor, lo que provocará acciones en ellos no tan típicas de su personalidad y unos cuantos líos de faldas. No hay ningún giro argumentativo, ninguna sorpresa, nada, la historia transcurre en 5 días y ya, lo bueno es que los capítulos son tan cortos que los terminas enseguida, pero nada más, completamente prescindible y de los libros que he empezado a olvidar nada más cerrarlos.

Reseña "Cinder. Crónicas lunares I"




Autor:
Marissa Meyer

Traducción:
Laura Martín de Dios

Título:
Cinder. Crónicas lunares I

Título original:
Cinder.Book one in the Lunar Chronicles

Editorial:
Montena

Número de páginas:
302 (ebook)

Fotografía de cubierta:

¿Por qué lo leí?
Con este libro me pasó una cosa rarísima, al principio no me llamaba nada, los retelling no me van mucho, y si encima es un retelling sobre la Cenicienta (siempre seguirá siendo culocenizón en mi corazón, yo estoy con Perrault, y eso que su versión fue “puritanizada”, pero por lo visto no lo suficiente) que es un cuento que no me va mucho (yo soy team la sirenita y reina de las nieves, creo que más que por la historia porque fueron los primeros libros de cuentos ilustrados que tuve y eso marca mucho), por no hablar que el zapato de cristal en la versión de Perrault no era de cristal, sino que pasó a ser “de cristal” por una mala traducción y así se quedó, por lo visto, los malos traductores no vienen ahora de serie, sino que ya existen precedentes “de antiguo”. Pero al final todas las reseñas que veía eran de 4/5 para arriba y la portada me tiraba mucho, ya sabéis yo tenía un día de consumismo, el libro estaba allí... El resto os lo cuento en esta reseña.

Resumen:

Bienvenidos a Nueva Pekín, metrópoli central de un mundo futuro donde humanos, ciborgs y androides coexisten en precaria convivencia, amenazados todos por una extraña y caprichosa plaga mortal para la que los científicos no encuentran cura.

Esa es la ciudad en la que vive Linh Cinder o, simplemente, Cinder, una ciborg que, por serlo, es odiada y despreciada por todos, y sobre todos, por Adri, su madrastra, cuyo amor y respeto jamás ha tenido a pesar de que gracias al trabajo de Cinder ella y sus dos hijas, Pearl y Peony, pueden salir adelante y aparentar más de lo que son. Aunque no todo son malas noticias: Peony es su mejor amiga. Su mejor amiga humana.

Sabe que no lo logrará, pero no deja de alimentar la esperanza, que sabe vana, de ganarse el favor de su familia y de ir, ¿por qué no?, al baile real que cada año se celebra en Palacio. Pero es el cuento de nunca acabar porque Adri, que no deja de prometerle lo mejor para cuando acabe lo que sea que tiene que hacer, siempre le tiene guardada una tarea nueva, que arregle el levitador o cualquier otro cachivache.

Porque Cinder es la mejor mecánica de Nueva Pekín, y tan grande es su fama que el mismísimo Príncipe Kaito, heredero de la Comunidad Oriental, ha acudido a su cuchitril en el mercado para confiarle el arreglo de su androide. «Contiene información confidencial y es una cuestión de seguridad nacional que la recupere… antes de que lo haga otra persona», le explica.

Vale, Cinder es una ciborg pero no es de piedra, y ese príncipe se demuestra capaz de alterar todos sus circuitos. Pero se cierne sobre ella, sobre ellos, una amenaza más grave que el enamoramiento: la de una fuerza procedente del espacio exterior que aguarda el momento adecuado para atacar la Tierra.


Mi opinión:




Este es el primer libro de una tetralogía, el siguiente, Scarlet (protagonizado por caperucita roja), también está publicado, a este le seguirán Cress (que significa berros y está protagonizado por Rapúnzel, porque en realidad, la historia que me leí de ella, la de los hermanos Grimm, por lo menos, ella se llama Rapóncigo y la encierran en una torre por un antojo de embarazada de la madre que hace que robe un “rapónchigo”, lo que provoca que la “dueña del jardín” la encierre de por vida a la pipiola en la torre por culpa de este delito paterno, y diréis ¿qué tendrán que ver los berros con los rapónchigos? Pues qué más dará que la madre tenga antojo de unos que de otros, tampoco es que la historia cambie tanto, su primogénita se tiene que quedar con la dueña del jardín de todas maneras) y Winter (cuya protagonista será blancanieves, creo que invierno y Blancanieves tienen una fácil asociación, no menosprecio la inteligencia de mis lectores). Aunque de por medias tenemos la crónica lunar 0.5, que se titula Glitches (algo así como problemas), y la crónica lunar 1.5 The queen’s army (algo así como el ejército de la reina, que si os habéis leído Cinder seguramente sabréis por dónde van a ir los tiros). Como off topic y preocupación principal que tengo es ¿cómo van a hacer con Winter donde no hay ninguna c que haga de lunas (si os fijáis en las c de Cinder y de Scarlet tienen forma de media luna, con Cress, también hay c a la que agarrarse, pero como no hagan lo mismo con la e de winter o con la n no sé cómo van a seguir con ese punto en común) para seguir el mismo patrón?

Cinder se compone de “4 libros” que a su vez se subdividen en capítulos. El principio de Cinder fue medianamente bien, pero al final acababa sobrecargada de tanta tecnología, supongo que soy más de magia que de aparatos, ¿qué le voy a hacer? Y a mí que me salgan con interfaces, coms (que vale, soy un poco inculta con esos temas, ¿qué le voy a hacer?) y demás sin más explicaciones pues me descoloca un poco, no digo que al final no te hagas una idea de qué es qué y el libro ya es bastante introductorio (a veces tenía que releer la página varias veces porque de tanta descripción me perdía en mis mundos de Yupi) como para explicar más, pero ¿para qué leñes existen los asteriscos o notas al pie de página si no los utilizan? Que lo expliquen allí y si no necesitas la información, pues no la lees y punto pelota. Vale, eso le añade originalidad al libro, que es un valor a tener en cuenta, pero lo dicho NOTAS AL PIE DE PÁGINA, porque lo siento mucho, pero los apéndices no son lo mío, salvo cuando lo escribe N.K. Jemisin.

Conforme iba leyendo el libro veía las referencias a la Cenicienta, pero no el “copia el cuento tal cual”, que es lo que sientes al leer algunos retelling (lo cual es un poco vergonzoso, que te paguen por copiar y cambiar 4 palabras), pero a la vez que veía las referencias a la Cenicienta, no paraba de ver similitudes con Sailor Moon, al principio empezó con lo de la reina de la luna y entonces ya dije, venga, Ifi, deja las idas de ollas, luego me encontré con Nueva Pekín y yo diciendo, anda, como Nuevo Tokio; que la princesa perdida de la luna se llama Selene... Y así hasta que final llegas a la parte de agradecimientos y lees “al ejército de seguidores de Sailor Moon” y entonces ya todo se aclara. Bueno es que la narración sea en tercera persona y siguiendo pricipalmente las acciones de Kai y Cinder, porque ya empiezo a estar harta de la narración en primera persona.

Sin embargo, aunque la ambientación es original, no diría lo mismo de los “chinos” o como se llamen a los habitantes de nueva Pekín, quiero decir, para ser chinos, parecían muy europeos, no sé cómo explicarlo, pero había reacciones que parecían más de “occidente que de oriente” (no me refiero a los tratamientos, que esos se notaba a la legua que estaban bien, sino a que había pocas inclinaciones, demasiado contacto físico, no sé cómo explicarlo mejor), y, encima que por una vez no todo sucede en América, me siento culpable por no valorar el esfuerzo de ver más allá.

Como la historia es lineal, no es que vayas viendo las cosas antes de que pasen, sino es que empiezas el libro y ya sabes prácticamente cómo va a acabar, es muy triste, pero así es, lo triste es que cuando llega lo interesante, estás a 10 páginas de terminar el libro y te quedas como ¿ein?. Por no hablar de la personalidad de Cinder, que siempre se acaba cabreando con quién mejor se porta con ella, y, eso es una de las cosas que más odio de los protagonistas, que se cabreen, no con quien les putea, sino con quien pueden abusar, pasar de víctimas a matones en 0.2 segundos; eso y sus continuas quejas de “no soy lo suficientemente buena”; si tengo que elegir algún personaje, me quedo con Iko, la robot es muy salada ella, me ha recordado a R2D2 si el pobre pudiese hablar (aunque como es mi personaje favorito de la guerra de la galaxia, sus pitidos siempre han sido suficientes para mí).

En resumen: un libro original que no se limita al copia y pega, pero predecible y con un ritmo bastante lento.

Extra, extra:

Booktrailer:

miércoles, 20 de marzo de 2013

Reseña "Ready Player One"


Autor: 
Ernest Cline

Título:
Ready player one

Editorial:
Century 2011

Páginas:
385 (ebook)

Leído por:
Fue el liibro elegido para el club de lectura de radio patio de enero, tras las buenas opiniones cosechadas por algunos de nuestros compañeros de Radio patio cuando comentábamos lo mejor y lo peor del 2012. Me llamó la atención por el tema es que todo el mundo vivía entre videojuegos y online más que realmente.

Resumen:

Estamos en el año 2044 y, como el resto de la humanidad, Wade Watts prefiere mil veces el videojuego de OASIS al cada vez más sombrío mundo real. Se asegura que esconde las diabólicas piezas de un rompecabezas cuya resolución conduce a una fortuna incalculable. Las claves del enigma están basadas en la cultura de finales del siglo XX y, durante años, millones de humanos han intentado dar con ellas, sin éxito. De repente, Wade logra resolver el primer rompecabezas del premio, y, a partir de ese momento, debe competir contra miles de jugadores para conseguir el trofeo. La única forma de sobrevivir es ganar; pero para hacerlo tendrá que abandonar su existencia virtual y enfrentarse a la vida y al amor en el mundo real, del que siempre ha intentado escapar.

Mi opinión:


Supongo que no conviene contar más de lo dicho en el argumento, yo no lo haré, pero si creo que es interesante saber que tanto este libro como el segundo, Armada (que todavía no están publicados, que no cunda el pánico, no es una saga, o eso tengo entendido) han sido comprados sus derechos para hacer las películas correspondientes (como todo el mundo sabe, comprar los derechos no significa que vayan a hacer película o incluso si la hacen, tampoco significa que la estrenen, los líos de Hollywood, que si no es el momento oportuno, que si se sale de presupuesto, que la hemos rodado pero está mejor en el cajón porque los gastos de distribución son muy grandes, blablablá). Digo que es importante saber esto, porque el libro es excesivamente descriptivo, el narrador se dispersa bastante a menudo de la acción por cosas que no tienen mucha importancia en la historia, lo que hace que dicha historia tenga un ritmo un tanto irregular, con grandes kit kats, entre la acción principal (por ejemplo, el final fue trepidante, pero hubo una zona del medio que daban ganas de decir, “espabila que solo te queda una vida”). Teniendo en cuenta que la trama es completamente lineal, aunque narrada en primera persona por Parzibal, a veces me costaba no poner los ojos en blanco por algunas de las obviedades que leía.

Los personajes tampoco es que estén muy desarrollados ni que se salgan de lo preestablecido, niño pobre y abandonado que acaba siendo héroe, típica borde destinada a ser la novia del héroe, malvados villanos dueños de una gran compañía que quiere comprar los derechos de Oasis para empezar a cobrar a todo el mundo por algo que antes era (casi)gratuito, etc. Casi el personaje que más me ha sorprendido en el libro es el mejor amigo del héroe, Aech, no me veía venir algunas de las cosas que hizo.

Para los que hayan vivido época de los 80 mientras fuesen jóvenes (y apasionados de los videojuegos), este libro les traerá grandes recuerdos, yo soy más bien de los 90 (aficionada a los Arcade, por supuesto, la de horas que llegué a pasar en la sala de máquinas, si casi ni me compraba golosinas, mis 100 pesetas de propina a la semanas se quedaban en puzle bubble y super Pang principalmente, ni siquiera llevaba la moneda de 25 pesetas colgada o a modo de llavero, como se llevaba por aquel entonces, porque eso era una partida menos), con lo cual algunos videojuegos/películas/canciones me sonaban un poco a Chino, pero cuando se daba la conjunción astral para que conociese alguna de ellas, siempre se me ponía una sonrisa tonta en la boca. Y la trama de resolver los acertijos también me gustó, pero como ya he dicho antes, Parzibal estaba a ratos demasiado deprimido o no llegaba a la solución y esos paréntesis me sacaban de quicio.

Otra de las cosas que me gustó fue la ambientación, tanto el mundo real, como el ficticio, todo parece un videojuego; por ejemplo, estamos en 2044, y como hay mucha gente y pocas casas, se les ha ocurrido vivir en caravanas apiladas una sobre otras imitando a los juegos de plataformas de antiguo, como Donkey Kong. Supongo que esto le debería de dar un +1 por la originalidad. También hay muchos juegos de palabras en la novela, con la palabra huevo (porque hay tres huevos en la novela que tienen que buscar), como lo leí en inglés, no sé cómo es la traducción española de esos "palabros", pero por ejemplo, los "cazadores de huevos" eran los gunters = egg + hunter. Otra de las cosas que me hizo gracia fueron los diálogos entre "H" y "Z", en los cuales dicen palabras en inglés aderezadas con alguna en español, y vale, me chocó que uno de las palabras en español que mezclase fuese "cojones", estos americanos son la monda a veces.

Y, antes de terminar, diré que la moraleja final del libro, por mí se la podían haber ahorrado, pero supongo que eso es lo típico de las películas y el libro va a serlo.

En definitiva: un libro futurista sobre los videojuegos de los 80 con un ritmo un tanto irregular.

Extra:

Booktrailer:


Los derechos cinematográficos de este libro los ha comprado Warner Bros, mientras que los derechos de Armada (segundo libro, no publicado todavía y ni siquiera se sabe el argumento, solo que también tratará sobre videojuegos) los ha comprado Universal.

En español por ediciones B:


Más información en:

http://www.ernestcline.com/

lunes, 11 de marzo de 2013

Reseña "El atlas de las nubes"


Autor:
David Mitchell

Título:
El atlas de las nubes

Editorial:
Random House

Número de páginas:
444 (ebook)

¿Por qué lo leí?

Hay libros que lees porque te gusta la trama, o las críticas que recibe, o quien lo escribe, o simple y llanamente porque ves el tráiler de la película y piensas que te encantaría leer una historia así. Esto mismo fue lo que me pasó a mí, nada más ver el tráiler no concebía mi cabeza no leer el libro.

Resumen:
El atlas de las nubes es una novela que da la vuelta al mundo y recorre desde el siglo XIX hasta un futuro apocalíptico, a través de seis historias entrelazadas. El relato se abre en 1850 con el regreso del notario estadounidense Adam Ewing desde las islas Chatham a su California natal. Durante el viaje, Ewing traba amistad con un médico, el doctor Goose, que comienza a tratarle de una extraña enfermedad causada por un parásito cerebral… Repentinamente, la acción se traslada a 1931 en Bélgica, donde Robert Frobisher, un compositor bisexual que ha sido desheredado, se introduce en el hogar de un artista enfermizo, su seductora esposa y su núbil hija… De ahí saltamos a la Costa Oeste en la década de los setenta, cuando Luisa Rey destapa una red de avaricia y crimen que pone en peligro su vida… Y, del mismo modo, con idéntica maestría, viajamos a la ignominiosa Inglaterra de nuestros días, a un superestado coreano del futuro próximo regido por un capitalismo desbocado y, finalmente, a Hawai, a una Edad de Hierro post-apocalíptica que corresponde a los últimos días de la historia. Sin embargo, la historia tampoco termina ahí. La narrativa vuelve, como si de un bumerán se tratara, en el tiempo y en el espacio hasta el punto de partida recorriendo, en sentido inverso, la trayectoria trazada. Durante la travesía, Mitchell va revelando los lazos que unen a personajes tan distintos, el modo en que se entrecruzan sus destinos y la forma en la que sus almas se desplazan a través del tiempo como las nubes por el horizonte.

Reseña:






Antes de empezar, tengo que decir varias cosas, compré el ebook en inglés, de hecho, la ficha está basada en el ebook inglés, fui incapaz de avanzar más allá de la página 20, me estaba enterando del 60% de la historia y ya me estaba planteando donde estaba la gracia que todo el mundo veía en este libro y que yo había visto en el tráiler que no la encontraba por ningún lado. Entonces me descargué la versión del ebook en castellano, seguía sin enamorarme, pero es que la historia de “El diario del Pacífico de Adam Ewing” nunca fue mi favorita (más bien diría que fue la peor de todas para mi gusto, no por la historia en sí, sino por el modo pomposo, snob y inocentísimo de narrarlo de Adam.

—¡Daniel! ¡Vuelve aquí! ¡Daniel! ¡Sé que me estás oyendo! ¡Te voy a dar una azotaina! ¿Me has oído? ¡Una azotaina! —Se volvió hacia su esposa—. ¡Señora Wagstaff! ¿Es que quieres que tu hijo se convierta en un salvaje? ¡Por lo menos no lo dejes salir desnudo! ¿Qué va a pensar el señor Ewing?
Si embotellasen el desprecio que la señora Wagstaff siente por su joven marido, podrían venderlo como matarratas.
—El señor Ewing es libre de pensar lo que le dé la gana. Mañana se largará en su goleta, llevándose consigo sus pensamientos. No como tú y como yo, señor Wagstaff, que habremos de morir aquí. Y rezo a Dios para que sea pronto. —Y dirigiéndose a mí—: Mi marido no pudo completar los estudios, señor, así que me toca a mí explicarle las cosas más evidentes, veinte veces al día.


Ahora sí, vamos con el esqueleto del libro antes de meterme en materia. Son 6 historias que te parten a la mitad, salvo la de “El cruce de Sloosha y toda la vaina” que es la sexta, la estructura del libro sería así: 1,2,3,4,5,6,5,4,3,2,1, como las escalas de música que suben y bajan. Como el autor tiene muy mala sangre, siempre las cortaba en el momento más interesante, como cuando tiran el coche (con protagonista incluida) al agua, es inhumano. Todas las historias están relacionadas entre sí y no solo por el antojo en forma de cometa (o de boñiga, Timothy, no te sientas excluido) que tienen todos los protagonistas de éstas.

Un violinista ciego y escuálido tocaba por dinero. Éste sí que sabía. Le pedí Bonsoir, Paris, y la tocó con tanto élan que le puse en la mano un billete nuevecito de cinco francos. Se quitó las gafas, comprobó que era auténtico, invocó el nombre de su santo favorito, recogió la calderilla y echó a correr entre los parterres, riéndose como un loco. Quien se inventó eso de que el dinero no da la felicidad está claro que tenía demasiado.

Tras terminar la historia de Adam (en 1849), pasamos a la historia de “Cartas desde Zegelghem”,1931, Robert escribe a Sixmith contándole algo sobre un diario de un tal Adam que se encontró y estaba leyendo, pero estaba a la mitad y como dice Robert: “Un libro leído a medias es una aventura amorosa incompleta”. La historia de Robert es mi favorita, está escrita en forma de cartas, y los puntos de vista de Robert digamos que son muy peculiares, no solo es un interesado, se aprovecha todo lo que puede de los demás, pero al final su historia ha sido la que más me ha hecho pensar, reír y llorar. Puedo decir que me ha gustado tanto su primera mitad, como su segunda mitad.

Una mujer joven sale de la fiesta del vecino y se asoma a la terraza contigua. Lleva el pelo corto y un elegante vestido violeta, pero tiene un aire terriblemente triste y solitario.Proponle un suicidio conjunto, ¿por qué no? Sixsmith no lo piensa en serio. No tiene intención de tirarse, no mientras le quede una chispa de humor. Además, un discreto accidente es justo lo que desean Grimaldi, Napier y esos matones de guante blanco.

Después pasamos a “Vidas a medias: el primer misterio de Luisa Rey”, 1973, donde una joven periodista “hija de” se dedica a investigar un posible fraude de una central nuclear, no solo el chivatazo le llega a través de Sixmith, sino que acaba leyendo las cartas que Robert le mandaba. Está narrada a modo de capítulos cortos y tiene bastante acción. ¡Ah! Un último consejo, no os encariñéis mucho con nadie, aquí muere hasta el apuntador.

—Hola, quiero un billete a Hull.
La taquillera jugueteaba con sus aparatosos pendientes tribales.
—¿Para cuándo?
—Lo antes posible.
—¿Tipo hoy?
—«Hoy», que yo sepa, suele significar «lo antes posible», sí.
—Pues no se lo puedo dar. Los billetes para hoy sólo se despachan en esas ventanillas de ahí. Ésta sólo es para billetes por adelantado.
—Pero la luz roja me ha señalado que venga a esta ventanilla.
—Le digo que no puedo. Apártese. Está entorpeciendo la fila.
—¡No, esa maldita luz me mandó a esta ventanilla! ¡Me he tirado veinte minutos haciendo cola!
Por primera vez dio muestras de cierto interés.
—¿Qué quiere, que cambie las reglas para usted?
Timothy Cavendish empezó a echar chispas como un tenedor en un microondas.
—¡Lo que quiero es que desarrolle la suficiente inteligencia como para resolver el problema y despacharme un billete a Hull!
—No tolero que me hable en ese tono.

A continuación nos encontramos con “El tremendo calvario de Timothy Cavendish”, época actual, un “pobre abuelete” editor que se ve metido en un embrollo “sin comérselo ni bebérselo” y en el que todo se pone de color hormiga. Entre otras novelas para su posible publicación, Timothy recibe la de “Vidas a medias: el primer misterio de Luisa Rey”.

…por qué cualquier dominador teme que sus vasallos adquieran conocimiento.
No me atreví a pronunciar la palabra insurrección y di un rodeo.
—¿Y si las diferencias de estrato social no se debiesen a la genómica ni a la excelencia intrínseca, ni siquiera a los dólares, sino al diverso nivel de formación?
¿No querría eso decir, preguntó el profesor, que toda la Pirámide estaría construida sobre arenas movedizas?
Observé que semejante hipótesis podría considerarse una grave desviación.
Mephi parecía encantado de la vida.
—Míralo así: los fabricantes son espejos colocados delante de la conciencia de los purasangres; lo que éstos ven reflejados los asquea. Y le echan la culpa al espejo.
Le pregunté si los purasangres podrían llegar algún día a echarse la culpa a sí mismos.
—La historia indica —respondió Mephi— que sólo cuando se les obligue a hacerlo.

Llegamos a “La antífona de Sonmi-451”, 2144, donde a modo de entrevista vemos a Sonmi-451 una rebelde antisistema que encima no es “una purasangre” contando sus peripecias a un archivista, como pasó de que sus días en el Papa Song’s, un estilo de McDonald, en Corea fuesen “No tengo recuerdos muy antiguos, Archivista. Los días que pasé en el Papa Song's eran todos idénticos, como las patatas fritas que vendíamos” a ser un no parar de acción y descubrimientos inesperados. La relación con la historia anterior es que Sonmi ve la película basada en la historia anterior, su mayor momento de felicidad.
                                                  
Y es que Napes era muy cuco, engatruchaba a todo el mundo con sus bromitas y su sonrisa. Igual que yo hablo la lengua de las cabras, él hablaba la de las personas. De un fulano con ese piquito de oro no te puedes fiar ni una miaja. En fin, que Napes y Merónima se metieron en el Iconario con el mayor descaro. El perro Pi se quedó fuera, donde le mandó esperar la Clarividente.

Ahora llegamos a un futuro postapocalíptico, “El cruce de Sloosha y toda la vaina” donde se ha vuelto a la Edad de Hierro y se siguen los catecismos de la diosa Sonmi. La historia la narra un pastor, Zachry, medio esquizofrénico acechado por el demonio Georgie, que de repente se ve obligado a acoger en el seno de su casa a una clarividente, Merónima, más avanzada que ellos y de la que sospecha continuamente.

—Bueno —tanteó Hae-Joo—, ¿qué haces para relajarte?
—Jugar al go con el sony —dije.
—¿Para relajarte? —replicó incrédulo—. ¿Y quién gana, tú o el sony?
—El sony —respondí—. ¿Cómo si no iba a mejorar?
—O sea, que los ganadores —razonó Hae-Joo—, ¿son, en realidad, los perdedores, porque no aprenden nada nuevo? Entonces, ¿qué son los perdedores? ¿Ganadores?
Yo no sabía si hablaba en serio.
—Si los perdedores consiguen sacar partido de lo que les enseñan sus adversarios, entonces sí, los perdedores, a la larga, pueden ser los ganadores.

Como ya he dicho mi historia favorita es la de Robert, seguido muy de cerca por la de Sonmi (sobre todo el final, un final que queda ella como “muy segura, muy mujer”), luego irían a la par de la Timothy y la de Luisa y por último la de Adam y Zachry han sido las que menos me han gustado.

—Denny, he tenido un pequeño roce con una gentuza. Si no consigo sesenta mil libras, me van a moler a palos.
—Pídeles que lo graben en vídeo para nosotros.
—No estoy de broma, Denholme.
—¡Ni yo tampoco! Vale, se la has querido jugar a alguien y la has cagado. ¿Y a mí qué? ¿Acaso es problema mío?
—¡Somos hermanos! ¿Es que no tienes conciencia o qué?
—He sido directivo de un banco durante treinta años.

El libro está escrito de tal forma que dan ganas de copiar las frases de medio libro de lo bonitas y filosóficas que quedan, pero lo malo, es que al final, no todas las historias tienen un final muy claro, sino que tienes que intuir lo que pasa con algunas, en ese sentido, la película si que “te aclara más cosas”

—Una meritocracia de la inteligencia. Una cultura que no se avergüence de reconocer que la riqueza atrae al poder…
—… Y que los creadores de riqueza como nosotros se vean recompensados. Cuando veo que un hombre aspira al poder, me hago una pregunta muy simple: «¿Piensa como un hombre de negocios?».
Luisa hace un gurruño con la servilleta.
—Pues yo me hago tres preguntas muy simples: ¿Cómo ha obtenido ese poder? ¿Cómo lo está utilizando? Y: ¿cómo se le puede arrebatar al muy hijo de puta?

Si algo tengo que decir, es que a ratos, en algunas historias, parecía que la acción sufría grandes pausas y en esos momentos y entre el lenguaje rimbombante de algunas y el lenguaje “paleto” de otras  hacía que la lectura me costase mil horrores.

El orgullo de llegar hasta el final. Certezas. Cuando te despojas de las creencias que te endilgan las institutrices, los colegios y los Estados, descubres dentro de ti verdades indelebles. Roma entrará en decadencia y volverá a caer, Cortés se hará de nuevo a la mar y después Ewing también, Adrian volverá a saltar en pedazos, tú y yo volveremos a dormir juntos bajo las estrellas corsas, regresaré a Brujas, de nuevo me enamoraré y me desenamoraré de Eva, tú leerás otra vez esta carta y el sol volverá a apagarse. Un disco en el gramófono de Nietzsche. Cuando termine, el Viejo lo pondrá una vez más, y así una eternidad de eternidades.
El tiempo no consigue penetrar en este periodo sabático. No duramos mucho muertos. Una vez que la Luger me deje partir, mi nuevo nacimiento caerá sobre mí en un abrir y cerrar de ojos. Dentro de trece años volveremos a conocernos en Gresham, diez años después estaré en esta misma habitación, empuñando la misma pistola, escribiendo esta misma carta, una decisión tan consumada como mi sexteto de mil cabezas. Estas certezas elegantes me reconfortan.
En definitva: 6 historias relacionadas entre sí, muy bien escritas que te harán reflexionar sobre distintos temas como la religión y el poder.

¡Sentimientos liberales! ¡Pero a mí no me vengas con monsergas de justicia! ¡Vete a Tennessee montado en un pollino y ponte a convencer a esos palurdos sudistas de que en realidad son negros pintados de blanco y de que sus esclavos son blancos pintados de negro! ¡Vete a Europa y ponte a decirles que los derechos de los esclavos del imperio son tan inalienables como los de la reina de Bélgica! ¡Ah, terminarás pobre, canoso y ronco en las reuniones del partido! ¡Te escupirán, te dispararán, te lincharán, te aplacarán con medallitas y los paletos te despreciarán! ¡Te crucificarán! Ingenuo y soñador Adam. Quien osa desafiar a esa hidra de cien cabezas que es la naturaleza humana lo termina pagando con espantosos sufrimientos, ¡y su familia también! ¡Y cuando exhales el último suspiro, sólo entonces, te darás cuenta de que tu vida no ha sido más que una minúscula gota en un océano infinito!
Y sin embargo, ¿qué es un océano sino una multitud de gotas?

Extra, extra:

El libro cuenta con película, que yo, como soy muy guay, me fui a verla cuando llevaba el libro a la mitad, con lo cual, luego creí que ya sabía lo que iba a pasar en el libro, pero no, en la película hay bastantes modificaciones con respecto al libro, incluso frases dichas en la película que me decía, estas las tengo que copiar en la reseña, pero que no aparecían en el libro. En mi edición del libro, al final hay un breve apartado del autor comentando la película, y, la verdad, opino como él, la película se aleja del libro en algunas cosas, pero eso no la hace peor que el libro, algunas modificaciones me gustaron más que los del libro (el autor decía que cuando la vio le preguntaba a Lana Wachowski (perdón de antemano, porque siempre escribo mal el nombre) si ese diálogo era suyo o hecho para la película. Lo que si que puedo decir, es que todas las historias descriptivas, desde mi punto de vista, ganan en la gran pantalla, porque te ahorra leer hasta cómo eran las velas del barco, y, si algo se puede decir de esta película es que tanto la maquetación, como los efectos especiales y la fotografía era perfecta. Además, las historias se entremezclan entre sí, facilitando ver elementos en común, nada parece fuera de lugar, todo tiene relación, y la relación es más fácil de ver que en el libro. Otra cosa de la que yo puedo prescindir, pero por lo visto las películas jamás prescinden, es de las historias románticas, de hacer a los malos un poco más buenos, dar más dramatismo... Pero lo dicho, la película me gustó tanto como el libro, se me hizo un pelín larga (pero es que últimamente las películas son eternas, igual es por justificar la sangría al bolsillo que supone sacar una entrada de cine, pero creo recordar que duraba más de dos horas y media).


Otra cosa curiosa del autor, parece ser que le gustan los libros con muchas historias interrelacionadas.

Y, ahora os dejo, voy a seguir escuchando la OST que a mí me tiene enamorada.
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