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sábado, 7 de septiembre de 2013

Reseña: The Guernsey Literary and Potato Peel Pie Society



Título:
The Guernsey literary and potato peel pie society

Autor:
Mary Ann Shaffer y Annie Barrows

Número de páginas:
170

Editorial:
The dial press (Random House)

¿Por qué lo leí?
En el grupo de radio patio este libro gustó mucho, y me picó bastante la curiosidad.

Resumen:

Enero de 1946. Londres emerge de las sombras de la segunda guerra mundial. La escritora Juliet Ashton encuentra la carta de un desconocido, un nativo de la isla Guernsey, a cuyas manos ha llegado un libro de Charles Lamb que perteneció a Juliet. A medida que Juliet y el desconocido intercambian cartas, ella se queda atrapada en el mundo de este hombre y sus amigos, que resulta ser un mundo maravillosamente excéntrico. Esta novela ostenta una galería de personajes profundamente peculiares, todos amantes de la literatura, que intentan sobrellevar la ocupación nazi organizando reuniones de lectura sobre novelas clásicas alrededor de un pastel de patatas. (Extraído de "la casa del libro")

It's 1946 and Juliet Ashton can't think what to write next. Out of the blue, she receives a letter from Dawsey Adams of Guernsey - by chance, he's acquired a book that once belonged to her - and, spurred on by their mutual love of reading, they begin a correspondence. When Dawsey reveals that he is a member of the Guernsey Literary and Potato Peel Pie Society, her curiosity is piqued and it's not long before she begins to hear from other members. As letters fly back and forth with stories of life in Guernsey under German Occupation, Juliet soon realizes that the society is every bit as extraordinary as its name. (Extraído de kobobooks) 

MI OPINIóN:


Hacía tanto tiempo que había comprado este libro que, honestamente, ni sabía que iba de la segunda guerra mundial, solo me había quedado claro que era un libro que trataba sobre libros. Y, sinceramente, cuando me puse con él, lo elegí, aparte de porque había gustado mucho, porque tenía pocas páginas y no me sentía con
ánimo para enfrentarme con un tocho. Por eso, cuando descubrí que se ambientaba en la segunda guerra mundial y la posguerra, me quedé un poco descolocada (nada que no diga el argumento, que como ya dije antes, no había leído antes de empezarlo).

Como todas las novelas epistolares estoy acostumbrada a terminar una carta y terminar una historia, por eso empecé leyéndome una carta por día sin llegar a engancharme al libro hasta la mitad (antes no era muy de novelas epistolares, pero hay excepciones). Con esto no quiero decir que no me gustara, sino que lo iba degustando poquito a poquito y alternando con otros libros. Sin embargo, llega un momento, en la vida de todo lector en el cual quieres saber más y más, sobre todo con estos personajes tan estrambóticos (la normalidad está sobrevalorada, aparte que es muy poco interesante). Aunque la novela se centra sobre todo el la vida de Elizabeth y de Juliet, hay secundarios muuuy interesantes, como Isola, a la que tomé un cariño especial, no hablaré más de ellos, porque es mejor irlos descubriendo a medida que avanza la correspondencia.

En el libro hay descripciones de lo dura que era la vida de estos pobres ingleses tras la ocupación nazi, como sus libertades y fondos se vieron reducidos de la noche a la mañana, pero también de como gracias a su club de lectura que surgió de la forma más inesperada y extraña, les ayudó a ir superando el día a día con la ayuda y enseñanzas que encontraron en los libros, por lo que encontraremos a secundarios de lujo como Catullus, Oscar Wilde, las hermanas Bronte, Austen, Agatha Christie ... Y "las enseñanzas" que cada uno de estos personajes ha extraído de dichas novelas:
It seems to me that his words travel well—to all men in all times. I will give you a living sample: take the Luftwaffe and their hairdos. During the Blitz, the Luftwaffe took off from Guernsey and joined in with the big bombers on their way to London. They only flew at night so their days were their own, to spend in St. Peter Port as they liked. And how did they spend them? In beauty parlors: having their nails buffed, their faces massaged, their eyebrows shaped, their hair waved and coiffed. When I saw them in their hairnets, walking five abreast down the street, elbowing Islanders off the sidewalk, I thought of Seneca’s words about the Praetorian Guard. He’d written—“who of these would not rather see Rome disordered than his hair.”
Me parece que sus palabras pueden llegar a todo tipo de hombres en cualquier época. Te daré un ejemplo: las Luftwwaffe (fuerzas aéreas alemanas) y sus peinados. Durante los bombardeos, que los aviones alemanes dejaron caer en Guernsey y se unieron con los bombardeos en Londres. Solo volvaban por la noche, así que los días eran suyos, para pasarlos en el puerto de St. Peter como les gustase. ¿Y qué hacían? Iban a salones de belleza: se hacían la manicura, masajeaban sus caras, depilaban sus cejas, rizaban y peinaban su cabello. Cuando les vi con sus redecillas, caminando a las cinco al fondo de la calle, codeándose con los isleños fuera de las aceras, pensé en las palabras de Séneca acerca de la guardia Pretórica. Había escrito " quien de aquellos no preferirían ver Roma sumida en el caos antes que su cabello". (mi mala traducción).
Todo ello alternado con la propia vida de Juliet y sus amigos.

Soy una persona bastante insensible con ciertos personajes, por eso cuando una novela me hace reír y llorar con ella, cuando empatizo y comprendo a los personajes como me ha pasado con esta, pasa a ser una de esas novelas que no solo lees, sino que recuerdas con el paso del tiempo con cariño, se queda en la CPU sin ir directamente a la papelera de reciclaje de tu cabeza.

Otro de los atractivos que tuvo para mí, pero esto es solo por mi situación particular, es porque por los sitios que pasaba Juliet yo ya había pasado, por no hablar que los ingleses estaban encantados de corregirme los nombres de los pueblos que pronunciaba mal, como Durham, que no se dice "durjam" sino "duram", y ese no es un pueblo difícil de decir, que lo de Gloucester que se diga Gloster, ya es un poco más de imaginación que hay que echarle, aunque el condado sea Gloucestershire y se diga glousestesair, como les digo siempre, ni ellos mismos saben las reglas para su propio lenguaje.

Es una novela que recomendaría a todo el mundo que no le importe leer algo sobre la segunda guerra mundial y de la influencia de los libros en las personas.

eXTRA, eXTRA:

La autora original, Mary Ann, se murió antes de poder corregir su libro y ver el éxito que tuvo, de hecho, en la parte de la corrección tuvo que pedir ayuda a su sobrina, Anne (quien es famosa por escribir libros para niños pequeños) ya que padecía un cáncer que desgraciadamente no llegó a superar, por lo que éste es su primer y último libro. Escribir un libro que pudiese gustar a alguien era el sueño de esta mujer que llevaba toda la vida trabajando en bibliotecas y tiendas de libros.

El libro quiere ser llevado a la pantalla grande, lo que no sé es con qué actriz si con Kate Winslet o con MIchelle Dockery (Lady Mary en Downton abbey) como Juliet, y el director no queda muy claro si será Kenneth Branagh o Simon Curtis. Parece que tienen más papeletas la pareja Curtis Dockery, pero todo está en el aire, desde luego si son estos dos los afortunados, la película se empezaría a filmar después de la cuarta temporada de Downton abbey. 

Fue publicado en español por RBA con el título de la sociedad literaria y el pastel de pie de patata de Guernsey.

Para más información:

sábado, 24 de agosto de 2013

Reseña Batlte royale



Título:
Battle royale

Autor:
Koushun Takami

Traducción:
Yuji Oniki

Número de páginas:
610

Editorial:
Haika soru

¿Por qué lo leí?
Cuando regalé los juegos del hambre a una amiga mía y la envicié a la serie, ella nunca paraba de repetirme que tenía que ver battle royale, que era muy parecida. En su momento ninguna de las dos sabía que había un libro con el mismo nombre que fue el que dio lugar a la idea de dicha película. 

Mucho más adelante empecé a ver el libro en español y me moría de ganas de leerlo, pero en uno de esos días, me pasé por Waterstone, casualmente tenían un ejemplar de battle royale con entrevistas al director y al autor, ¡¡una edición especial!! En cuanto puse los ojos en ese libro sentí que tenía que ser mío. El resto, es historia.

Resumen:

Battle royales the novel -Kouchun Takami's notorious high octane thriller envisions a nightmare scenario: a class of junior high school students is taken to a deserted island where, as part of a ruthless authoritarian program, they are provided arms and forced to kill until only one survivor is left standing. Criticized as violent exploitation when first published in Japan -where it became a runaway best seller- Battle royale is a lord of the flies for the 21st century, a potent allegory of what it means to be young and (barely) alive in a dog-eat-dog world. (Extraído de la contraportada)


En la República del Gran Oriente Asiático está prohibido el rock, esa música decadente. Los  jóvenes crecen en un estado totalitario y controlador que promueve la competitividad. Como medida de control de rebeliones, la administración pone en marcha el Programa: cada año, 50 clases de distintos institutos son elegidas para luchar a muerte en la BATTLE ROYALE.
Los alumnos elegidos son aislados en una isla. Las normas del juego son estrictas: no pueden escapar, no pueden contactar con el exterior, y solo puede quedar uno.
Todo está permitido para sobrevivir.
Empieza el juego.
Empieza BATTLE ROYALE. (Extraído de la web de planetadelibros)

MI OPINIóN:


Cuando empecé este libro no sabía muy bien qué me esperaba de él, solo sabía que se mataban los unos a los otros, no más. No me esperaba que fuesen tan felices y contentos en un viaje de instituto y de repente, les llegase la noticia de haber sido seleccionados para el programa Battle royale en el que se tenían que matar los unos a los otros. Te dan una mochilita en la que te puede tocar un arma tan útil como un altavoz o una metralleta, para decir que el sistema los hace igual a todos y hala, niños, ir a la isla desierta a jugar con las armas, mataros unos a otros y hasta que no quede uno solo, por el instituto ni os acerquéis.

Sé que las comparaciones son odiosas, pero... inevitables... Y, en este libro el transfondo, el mundo imaginado y las razones que hay detrás de todo me han parecido más lógicas y mejor explicadas que en los juegos del hambre. Sin embargo, no me ha enganchado, y no porque no haya acción, que haberla haila, sino por el pesado y "don perfecto" de Shuya y su alter ego o Noriko (os juro que siempre que leía el nombre pensaba en algún tipo de detergente). Noriko de vez en cuando tenía un pase, pero la verdad se limitó a hacer de mujer florero todo el libro, hasta una escena del final y Shuya parecía la dolorosa, todo el rato en plan "¡¡Cómo nos podemos estar matando unos a otros!! ¡¿Por qué!? Y así podría resumir su paso por el libro. No quieren matar, no quieren que les maten, no quieren participar en el juego, pero tampoco suicidarse. Supongo que soy yo y mi odio contra la gente que no tiene ni un solo pensamiento impuro en toda su vida y que se les da absolutamente bien todo lo que hacen y gustan a todo el mundo. 

En cambio, cada vez que el autor dejaba la historia de esos dos petardos para centrarse en los otros compañeros de clase, mi atención crecía por el libro, las historias son interesantes, están llenas de matices y la gente piensa en sobrevivir (y yo pensaba en leer más y más; y no en dejar el libro y hacerme el harakiri como cuando hablaban Shuya y Noriko). Recuerdo que me gustó particularmente la historia de Takako Chigusa, es bastante gore, pero me gustó su personalidad. No voy  a hablar de las historias, suelen ser cortas, aquí las vidas duran menos que un Chupa Chups a la puerta de un colegio, pero captas la idea y motivos de cada uno, no te quedas en plan ¿ein? ¿Y eso a qué ha venido? 

Otra de las cosas que me sorprendió del libro es las chicas que se dedicaban a la prostitución, los abusos que sufrían, tanto en casa como fuera de ella, presentes en toda la novela.

Como ya dije antes, el ritmo para mí iba a trompicones, cuando tocaban las partes que seguían a Shuya o de Noriko (que, por cierto, son bastantes), bajaba mi interés. En cambio cuando sabía que había otros personajes o que en un capítulo moría alguno mi interés crecía, quiero decir, en un día me podía leer 150 páginas o 5 dependiendo lo que pasara, porque de vez en cuando, el autor se sacaba algún as de la manga que no había visto venir ni de lejos. 

Desde mi punto de vista, el libro no ha sido muy gore, tiene sus momentos gore, si, pero la mayoría de las muertes son con pistolas y no se recrean mucho en la lucha. Fuertes, fuertes, diría que hay dos escenas.

En definitiva: una distopía muy bien pensada con un ritmo irregular y unos personajes bastante interesantes. 

eXTRA, eXTRA:

Este es el mapa que viene en el libro de la isla (¿soy la única a la que le recuerda al juego de batalla naval, vamos, el de tocado y hundido de toda la vida?):




SPOILERS!!!! A continuación dejo mis notas con las muertes y el quien mató a quién, son spoilers, por lo que si no habéis leído el libro y las ampliáis atentos a las consecuencias:




Mientras leía el libro, iba viendo la película, y aunque en mi edición es una especial en la que el director de la película habla un poco sobre ella y dice que la ha intentado hacer más real al quitar habilidades que se supone que la gente tan joven no debería de conocer, me he visto completamente desilusionada por la desaparición de algunas escenas del libro en la película.

Trailer



También existe un manga sobre el libro y una continuación de la película que no sé si habrá gustado a alguien, porque a todo el mundo que le he preguntado me ha dicho que es malísima.

Para más información:
http://en.wikipedia.org/wiki/Koushun_Takami
http://en.wikipedia.org/wiki/Battle_Royale

P.D. La botella de agua es una de las pocas cosas en común que llevan las mochilas de los alumnos pertenecientes al programa Battle Royale

lunes, 11 de marzo de 2013

Reseña "El atlas de las nubes"


Autor:
David Mitchell

Título:
El atlas de las nubes

Editorial:
Random House

Número de páginas:
444 (ebook)

¿Por qué lo leí?

Hay libros que lees porque te gusta la trama, o las críticas que recibe, o quien lo escribe, o simple y llanamente porque ves el tráiler de la película y piensas que te encantaría leer una historia así. Esto mismo fue lo que me pasó a mí, nada más ver el tráiler no concebía mi cabeza no leer el libro.

Resumen:
El atlas de las nubes es una novela que da la vuelta al mundo y recorre desde el siglo XIX hasta un futuro apocalíptico, a través de seis historias entrelazadas. El relato se abre en 1850 con el regreso del notario estadounidense Adam Ewing desde las islas Chatham a su California natal. Durante el viaje, Ewing traba amistad con un médico, el doctor Goose, que comienza a tratarle de una extraña enfermedad causada por un parásito cerebral… Repentinamente, la acción se traslada a 1931 en Bélgica, donde Robert Frobisher, un compositor bisexual que ha sido desheredado, se introduce en el hogar de un artista enfermizo, su seductora esposa y su núbil hija… De ahí saltamos a la Costa Oeste en la década de los setenta, cuando Luisa Rey destapa una red de avaricia y crimen que pone en peligro su vida… Y, del mismo modo, con idéntica maestría, viajamos a la ignominiosa Inglaterra de nuestros días, a un superestado coreano del futuro próximo regido por un capitalismo desbocado y, finalmente, a Hawai, a una Edad de Hierro post-apocalíptica que corresponde a los últimos días de la historia. Sin embargo, la historia tampoco termina ahí. La narrativa vuelve, como si de un bumerán se tratara, en el tiempo y en el espacio hasta el punto de partida recorriendo, en sentido inverso, la trayectoria trazada. Durante la travesía, Mitchell va revelando los lazos que unen a personajes tan distintos, el modo en que se entrecruzan sus destinos y la forma en la que sus almas se desplazan a través del tiempo como las nubes por el horizonte.

Reseña:






Antes de empezar, tengo que decir varias cosas, compré el ebook en inglés, de hecho, la ficha está basada en el ebook inglés, fui incapaz de avanzar más allá de la página 20, me estaba enterando del 60% de la historia y ya me estaba planteando donde estaba la gracia que todo el mundo veía en este libro y que yo había visto en el tráiler que no la encontraba por ningún lado. Entonces me descargué la versión del ebook en castellano, seguía sin enamorarme, pero es que la historia de “El diario del Pacífico de Adam Ewing” nunca fue mi favorita (más bien diría que fue la peor de todas para mi gusto, no por la historia en sí, sino por el modo pomposo, snob y inocentísimo de narrarlo de Adam.

—¡Daniel! ¡Vuelve aquí! ¡Daniel! ¡Sé que me estás oyendo! ¡Te voy a dar una azotaina! ¿Me has oído? ¡Una azotaina! —Se volvió hacia su esposa—. ¡Señora Wagstaff! ¿Es que quieres que tu hijo se convierta en un salvaje? ¡Por lo menos no lo dejes salir desnudo! ¿Qué va a pensar el señor Ewing?
Si embotellasen el desprecio que la señora Wagstaff siente por su joven marido, podrían venderlo como matarratas.
—El señor Ewing es libre de pensar lo que le dé la gana. Mañana se largará en su goleta, llevándose consigo sus pensamientos. No como tú y como yo, señor Wagstaff, que habremos de morir aquí. Y rezo a Dios para que sea pronto. —Y dirigiéndose a mí—: Mi marido no pudo completar los estudios, señor, así que me toca a mí explicarle las cosas más evidentes, veinte veces al día.


Ahora sí, vamos con el esqueleto del libro antes de meterme en materia. Son 6 historias que te parten a la mitad, salvo la de “El cruce de Sloosha y toda la vaina” que es la sexta, la estructura del libro sería así: 1,2,3,4,5,6,5,4,3,2,1, como las escalas de música que suben y bajan. Como el autor tiene muy mala sangre, siempre las cortaba en el momento más interesante, como cuando tiran el coche (con protagonista incluida) al agua, es inhumano. Todas las historias están relacionadas entre sí y no solo por el antojo en forma de cometa (o de boñiga, Timothy, no te sientas excluido) que tienen todos los protagonistas de éstas.

Un violinista ciego y escuálido tocaba por dinero. Éste sí que sabía. Le pedí Bonsoir, Paris, y la tocó con tanto élan que le puse en la mano un billete nuevecito de cinco francos. Se quitó las gafas, comprobó que era auténtico, invocó el nombre de su santo favorito, recogió la calderilla y echó a correr entre los parterres, riéndose como un loco. Quien se inventó eso de que el dinero no da la felicidad está claro que tenía demasiado.

Tras terminar la historia de Adam (en 1849), pasamos a la historia de “Cartas desde Zegelghem”,1931, Robert escribe a Sixmith contándole algo sobre un diario de un tal Adam que se encontró y estaba leyendo, pero estaba a la mitad y como dice Robert: “Un libro leído a medias es una aventura amorosa incompleta”. La historia de Robert es mi favorita, está escrita en forma de cartas, y los puntos de vista de Robert digamos que son muy peculiares, no solo es un interesado, se aprovecha todo lo que puede de los demás, pero al final su historia ha sido la que más me ha hecho pensar, reír y llorar. Puedo decir que me ha gustado tanto su primera mitad, como su segunda mitad.

Una mujer joven sale de la fiesta del vecino y se asoma a la terraza contigua. Lleva el pelo corto y un elegante vestido violeta, pero tiene un aire terriblemente triste y solitario.Proponle un suicidio conjunto, ¿por qué no? Sixsmith no lo piensa en serio. No tiene intención de tirarse, no mientras le quede una chispa de humor. Además, un discreto accidente es justo lo que desean Grimaldi, Napier y esos matones de guante blanco.

Después pasamos a “Vidas a medias: el primer misterio de Luisa Rey”, 1973, donde una joven periodista “hija de” se dedica a investigar un posible fraude de una central nuclear, no solo el chivatazo le llega a través de Sixmith, sino que acaba leyendo las cartas que Robert le mandaba. Está narrada a modo de capítulos cortos y tiene bastante acción. ¡Ah! Un último consejo, no os encariñéis mucho con nadie, aquí muere hasta el apuntador.

—Hola, quiero un billete a Hull.
La taquillera jugueteaba con sus aparatosos pendientes tribales.
—¿Para cuándo?
—Lo antes posible.
—¿Tipo hoy?
—«Hoy», que yo sepa, suele significar «lo antes posible», sí.
—Pues no se lo puedo dar. Los billetes para hoy sólo se despachan en esas ventanillas de ahí. Ésta sólo es para billetes por adelantado.
—Pero la luz roja me ha señalado que venga a esta ventanilla.
—Le digo que no puedo. Apártese. Está entorpeciendo la fila.
—¡No, esa maldita luz me mandó a esta ventanilla! ¡Me he tirado veinte minutos haciendo cola!
Por primera vez dio muestras de cierto interés.
—¿Qué quiere, que cambie las reglas para usted?
Timothy Cavendish empezó a echar chispas como un tenedor en un microondas.
—¡Lo que quiero es que desarrolle la suficiente inteligencia como para resolver el problema y despacharme un billete a Hull!
—No tolero que me hable en ese tono.

A continuación nos encontramos con “El tremendo calvario de Timothy Cavendish”, época actual, un “pobre abuelete” editor que se ve metido en un embrollo “sin comérselo ni bebérselo” y en el que todo se pone de color hormiga. Entre otras novelas para su posible publicación, Timothy recibe la de “Vidas a medias: el primer misterio de Luisa Rey”.

…por qué cualquier dominador teme que sus vasallos adquieran conocimiento.
No me atreví a pronunciar la palabra insurrección y di un rodeo.
—¿Y si las diferencias de estrato social no se debiesen a la genómica ni a la excelencia intrínseca, ni siquiera a los dólares, sino al diverso nivel de formación?
¿No querría eso decir, preguntó el profesor, que toda la Pirámide estaría construida sobre arenas movedizas?
Observé que semejante hipótesis podría considerarse una grave desviación.
Mephi parecía encantado de la vida.
—Míralo así: los fabricantes son espejos colocados delante de la conciencia de los purasangres; lo que éstos ven reflejados los asquea. Y le echan la culpa al espejo.
Le pregunté si los purasangres podrían llegar algún día a echarse la culpa a sí mismos.
—La historia indica —respondió Mephi— que sólo cuando se les obligue a hacerlo.

Llegamos a “La antífona de Sonmi-451”, 2144, donde a modo de entrevista vemos a Sonmi-451 una rebelde antisistema que encima no es “una purasangre” contando sus peripecias a un archivista, como pasó de que sus días en el Papa Song’s, un estilo de McDonald, en Corea fuesen “No tengo recuerdos muy antiguos, Archivista. Los días que pasé en el Papa Song's eran todos idénticos, como las patatas fritas que vendíamos” a ser un no parar de acción y descubrimientos inesperados. La relación con la historia anterior es que Sonmi ve la película basada en la historia anterior, su mayor momento de felicidad.
                                                  
Y es que Napes era muy cuco, engatruchaba a todo el mundo con sus bromitas y su sonrisa. Igual que yo hablo la lengua de las cabras, él hablaba la de las personas. De un fulano con ese piquito de oro no te puedes fiar ni una miaja. En fin, que Napes y Merónima se metieron en el Iconario con el mayor descaro. El perro Pi se quedó fuera, donde le mandó esperar la Clarividente.

Ahora llegamos a un futuro postapocalíptico, “El cruce de Sloosha y toda la vaina” donde se ha vuelto a la Edad de Hierro y se siguen los catecismos de la diosa Sonmi. La historia la narra un pastor, Zachry, medio esquizofrénico acechado por el demonio Georgie, que de repente se ve obligado a acoger en el seno de su casa a una clarividente, Merónima, más avanzada que ellos y de la que sospecha continuamente.

—Bueno —tanteó Hae-Joo—, ¿qué haces para relajarte?
—Jugar al go con el sony —dije.
—¿Para relajarte? —replicó incrédulo—. ¿Y quién gana, tú o el sony?
—El sony —respondí—. ¿Cómo si no iba a mejorar?
—O sea, que los ganadores —razonó Hae-Joo—, ¿son, en realidad, los perdedores, porque no aprenden nada nuevo? Entonces, ¿qué son los perdedores? ¿Ganadores?
Yo no sabía si hablaba en serio.
—Si los perdedores consiguen sacar partido de lo que les enseñan sus adversarios, entonces sí, los perdedores, a la larga, pueden ser los ganadores.

Como ya he dicho mi historia favorita es la de Robert, seguido muy de cerca por la de Sonmi (sobre todo el final, un final que queda ella como “muy segura, muy mujer”), luego irían a la par de la Timothy y la de Luisa y por último la de Adam y Zachry han sido las que menos me han gustado.

—Denny, he tenido un pequeño roce con una gentuza. Si no consigo sesenta mil libras, me van a moler a palos.
—Pídeles que lo graben en vídeo para nosotros.
—No estoy de broma, Denholme.
—¡Ni yo tampoco! Vale, se la has querido jugar a alguien y la has cagado. ¿Y a mí qué? ¿Acaso es problema mío?
—¡Somos hermanos! ¿Es que no tienes conciencia o qué?
—He sido directivo de un banco durante treinta años.

El libro está escrito de tal forma que dan ganas de copiar las frases de medio libro de lo bonitas y filosóficas que quedan, pero lo malo, es que al final, no todas las historias tienen un final muy claro, sino que tienes que intuir lo que pasa con algunas, en ese sentido, la película si que “te aclara más cosas”

—Una meritocracia de la inteligencia. Una cultura que no se avergüence de reconocer que la riqueza atrae al poder…
—… Y que los creadores de riqueza como nosotros se vean recompensados. Cuando veo que un hombre aspira al poder, me hago una pregunta muy simple: «¿Piensa como un hombre de negocios?».
Luisa hace un gurruño con la servilleta.
—Pues yo me hago tres preguntas muy simples: ¿Cómo ha obtenido ese poder? ¿Cómo lo está utilizando? Y: ¿cómo se le puede arrebatar al muy hijo de puta?

Si algo tengo que decir, es que a ratos, en algunas historias, parecía que la acción sufría grandes pausas y en esos momentos y entre el lenguaje rimbombante de algunas y el lenguaje “paleto” de otras  hacía que la lectura me costase mil horrores.

El orgullo de llegar hasta el final. Certezas. Cuando te despojas de las creencias que te endilgan las institutrices, los colegios y los Estados, descubres dentro de ti verdades indelebles. Roma entrará en decadencia y volverá a caer, Cortés se hará de nuevo a la mar y después Ewing también, Adrian volverá a saltar en pedazos, tú y yo volveremos a dormir juntos bajo las estrellas corsas, regresaré a Brujas, de nuevo me enamoraré y me desenamoraré de Eva, tú leerás otra vez esta carta y el sol volverá a apagarse. Un disco en el gramófono de Nietzsche. Cuando termine, el Viejo lo pondrá una vez más, y así una eternidad de eternidades.
El tiempo no consigue penetrar en este periodo sabático. No duramos mucho muertos. Una vez que la Luger me deje partir, mi nuevo nacimiento caerá sobre mí en un abrir y cerrar de ojos. Dentro de trece años volveremos a conocernos en Gresham, diez años después estaré en esta misma habitación, empuñando la misma pistola, escribiendo esta misma carta, una decisión tan consumada como mi sexteto de mil cabezas. Estas certezas elegantes me reconfortan.
En definitva: 6 historias relacionadas entre sí, muy bien escritas que te harán reflexionar sobre distintos temas como la religión y el poder.

¡Sentimientos liberales! ¡Pero a mí no me vengas con monsergas de justicia! ¡Vete a Tennessee montado en un pollino y ponte a convencer a esos palurdos sudistas de que en realidad son negros pintados de blanco y de que sus esclavos son blancos pintados de negro! ¡Vete a Europa y ponte a decirles que los derechos de los esclavos del imperio son tan inalienables como los de la reina de Bélgica! ¡Ah, terminarás pobre, canoso y ronco en las reuniones del partido! ¡Te escupirán, te dispararán, te lincharán, te aplacarán con medallitas y los paletos te despreciarán! ¡Te crucificarán! Ingenuo y soñador Adam. Quien osa desafiar a esa hidra de cien cabezas que es la naturaleza humana lo termina pagando con espantosos sufrimientos, ¡y su familia también! ¡Y cuando exhales el último suspiro, sólo entonces, te darás cuenta de que tu vida no ha sido más que una minúscula gota en un océano infinito!
Y sin embargo, ¿qué es un océano sino una multitud de gotas?

Extra, extra:

El libro cuenta con película, que yo, como soy muy guay, me fui a verla cuando llevaba el libro a la mitad, con lo cual, luego creí que ya sabía lo que iba a pasar en el libro, pero no, en la película hay bastantes modificaciones con respecto al libro, incluso frases dichas en la película que me decía, estas las tengo que copiar en la reseña, pero que no aparecían en el libro. En mi edición del libro, al final hay un breve apartado del autor comentando la película, y, la verdad, opino como él, la película se aleja del libro en algunas cosas, pero eso no la hace peor que el libro, algunas modificaciones me gustaron más que los del libro (el autor decía que cuando la vio le preguntaba a Lana Wachowski (perdón de antemano, porque siempre escribo mal el nombre) si ese diálogo era suyo o hecho para la película. Lo que si que puedo decir, es que todas las historias descriptivas, desde mi punto de vista, ganan en la gran pantalla, porque te ahorra leer hasta cómo eran las velas del barco, y, si algo se puede decir de esta película es que tanto la maquetación, como los efectos especiales y la fotografía era perfecta. Además, las historias se entremezclan entre sí, facilitando ver elementos en común, nada parece fuera de lugar, todo tiene relación, y la relación es más fácil de ver que en el libro. Otra cosa de la que yo puedo prescindir, pero por lo visto las películas jamás prescinden, es de las historias románticas, de hacer a los malos un poco más buenos, dar más dramatismo... Pero lo dicho, la película me gustó tanto como el libro, se me hizo un pelín larga (pero es que últimamente las películas son eternas, igual es por justificar la sangría al bolsillo que supone sacar una entrada de cine, pero creo recordar que duraba más de dos horas y media).


Otra cosa curiosa del autor, parece ser que le gustan los libros con muchas historias interrelacionadas.

Y, ahora os dejo, voy a seguir escuchando la OST que a mí me tiene enamorada.

martes, 19 de febrero de 2013

Reseña de "El canto del cisne"


Autor:
Edmund Crispin

Traducción:
José C. Vales

Editorial:
Impedimenta

Título:
El canto del cisne. Un nuevo y extraño misterio para Gervase Fen

Título original:
The swan song

Número de páginas:
276

Cubierta:


Fred Taylor, Petergate York (circa 1928)
Poster para la London & North Eastern Railway

Leído por:
Después de haber disfrutado tanto con el libro anterior, no podía dejar de lado éste.

Argumento:

Una inteligente, chispeante y divertida comedia de misterio. Un clásico del género, que recupera a uno de los personajes más memorables de la novela inglesa del XX, el profesor Gervase Fen.
Tras el éxito de La juguetería errante, vuelve el profesor de Oxford y detective aficionado Gervase Fen, para resolver otro extraño crimen a puerta cerrada. Cuando una encopetada compañía de ópera recala en Oxford para poner en marcha la primera producción posbélica de Los maestros cantores de Núremberg, de Wagner, la felicidad que reina en el ambiente pronto quedará ensombrecida por la aparición del odioso y molesto tenor Edwin Shorthouse. Todo el mundo tiene un motivo personal para odiar con toda su alma a Shorthouse, pero ¿quién de los presentes será tan torpe como para acabar con él ahorcándole y apuñalándole en su propio camerino, cerrado por dentro? Como dice Edmund Crispin en la primera línea de esta perspicaz novela: Pocas criaturas hay en el mundo más estúpidas que un cantante (Extraído de la contraportada)

Mi opinión:




Como ya expliqué en la anterior reseña, esta es el cuarto libro de la saga, de los cuales impedimenta ya ha publicado el tercero también, y, que espero que siga publicando libros, porque se están vendiendo como rosquillas, éste va por la segunda edición y el de la juguetería errante va por la quinta, así que espero y desespero porque sigan con la saga. Sobre todo porque con Impedimenta tengo una relación amor-odio bastante enfermiza, ha habido libros suyos que he odiado como la hija de Robert Post o el de la librería, todavía sigo superando el trauma que me creó leerlos; mientras que los de Edmund Crispin me apasionan, pero como soy una cabezota, yo sigo intentándolo con Impedimenta, tengo en mi ojo de mira varios, y uno se está convirtiendo en el más oscuro objeto de deseo: Picnic en hanging rock.

La historia comienza poniéndonos en la situación de las relaciones y el quién es quién dentro del mundillo de la ópera, siendo la narración en tercera persona, pero si en la juguetería errante el coprotagonista fue Richard, en esta el coprotagonista será Adam, un tenor de la ópera. De hecho, Gervase no aparece de cuerpo presente hasta la página 61, aunque tampoco es que le echase mucho de menos antes, de hecho, el principio me pareció mucho más entretenido que el resto de la novela que a ratos me cojeó un poco con respecto al ritmo narrativo (y porque me reí un poco menos que con la anterior).

Han pasado unos añitos después de la juguetería errante, y si dije que en la anterior novela el coprotagonista era la literatura, en este, casi estoy por decir, que es la II guerra mundial, encontraremos varias referencias a ella a lo largo de la novela:
Que en un mundo en el que los físicos atómicos pasean libremente por la calle, profiriendo sus habituales lamentos sobre el uso indeseable que los políticos hacen de la ciencia, un asesino no pueda encontrar una víctima más apropiada que un desgraciado cantante de ópera... lo único que revela es una cierta pobreza imaginativa.
Edmund Crispin sigue con su narración tan irónica, sarcástica y perspicaz (vamos, haciendo amigos), explicándonoslo todo a su peculiar manera, no se le resisten ni los amoríos, ni los líos entre y fuera de bambalinas, ni la política ni mucho menos la guerra y sus estúpidas restricciones:

-... te aseguro que no me importa en absoluto volver a Wagner ahora que se ha levantado la prohibición de interpretar sus obras durante la guerra... y, de todos modos, ¿por qué demonios se prohibió?
-Es un axioma inamovible de alto nivel intelectual que Wagner fue responsable del surgimiento del nazismo. Si quieres estar a la moda tienes que hacer suspicaces referencias a la nefasta influencia del “Anillo” en la mentalidad teutona... Aunque, dado que todo el círculo operístico de los Nibelungos está destinado a demostrar que ni siquiera los dioses pueden romper un compromiso sin que todo el universo se derrumbe sobre sus cabezas, nunca he sido capaz de entender cómo pudo Hitler encontrar ahí un fundamento para sus ideas. Pero no me hagas caso en este asunto. Es uno de mis caballos de batalla.
Volverán a hacer cameos algunos de los protagonistas de la entrega anterior y volveremos a ver a los personajes más excéntricos y caricaturizados que se puedan encontrar en las páginas de un libro. Además el misterio resulta de lo más misterioso, ni me he olido la resolución hasta que Gervase ha dado con la solución y todo sea dicho, tras leerla, la solución me ha parecido un poco surrealista (aunque esté explicada y demostrada científica, es como buscar los tres pies al gato).

En definitiva un libro recomendado para todos aquellos que les guste el misterio, los personajes extravagantes aderezado con un poco de humor.


Extras:

El canto de cisne, en inglés "the swan song" es un idiom que viene de cuando se creía (ahora hay dudas) que los cisnes justo antes de morir cantaban una bonita canción, hoy en día, el idiom significa algo así como el último gesto, la despedida dramática de una obra o de un actor al final de la carrera, vamos, que como se sabe que es la última obra/la última actuación, se echan los restos para que sea la mejor obra/la mejor actuación de su vida.

Como en todos los libros de impedimenta, una vez que quitamos la sobrecubierta nos queda:



P.D. mi regalo del amigo invisible del 2013, a ver si para 2014 puedo pedir el siguiente de la saga, ;)

viernes, 25 de enero de 2013

Reseña "The Duff"




Título:
The DUFF (Designated Ugly Fat Friend)

Autor:
Kody Keplinger

Editorial:
Poppy

Leído por: 
La verdad es que había visto mucho este libro por goodreads, pero no me llamaba la atención hasta que empecé a ver que lo estaban leyendo mis “amigos de goodreads españoles”, ahí ya empezaron mis antojos por el libro, y más después de ver que no había nadie a quien dejase insatisfecho.

Resumen:
Bianca, de 17 años, es cínica y leal y no piensa, ni de lejos que sea la más guapa de sus amigas. También es demasiado lista como para enamorarse del mujeriego y guapísimo Wesley Rush. En efecto, Bianca le odia, y cuando él la apoda Duffy, le tira su Cherry coke a la cara.

Pero Bianca tiene problemas en casa y desesperada por algo que le distraiga besa a Wesley y le gusta. Así que se lanza a una relación de enemigos con beneficios con él.

Pero todo sale horriblemente mal. Resulta que la vida de Wesley también está bastante jodida, él la comprende y sabe escuchar. De repente, Bianca se da cuenta, con gran horror, de que se está enamorando del chico al que más odia.


Mi opinión:



Bianca es una chica que tiene problemas en casa, bastantes problemas de hecho, su padre ex-alcohólico se acaba de enterar que su esposa quiere el divorcio, no sólo eso, sino que Bianca teme que recaiga en la bebida (aunque no la prueba desde hace 17 años, momento en el que Bianca nació); se acerca una visita a su ciudad bastante desagradable y encima se acaba de enterar que es la DUFF de su grupo de amigas:
-Soy la Duff
-¿Perdona, que eres qué?
-Duff
-¿Existe esa palabra? 
-La amiga fea y gorda del grupo. La menos atractiva del grupo. Esa soy yo 
-Eso es estúpido. 
-¿Lo es? ¿De verdad crees que es estúpido, Casey? Mírate a ti. Mira a Jessica. Parecéis salidas de algún reportaje de teen Vogue. No puedo competir con eso. Así que sí, soy la Duff.
Y, para mayor desgracia se lo ha dicho el mayor cretino (y el más guapo) de su instituto, Wesley, que tiene la desgracia de acercarse a ella, solo para conseguir que sus amigas le crean irresistible y se arrojen a sus brazos. Porque “Wesley Rush no persigue a las chicas, ellas le persiguen a él”.

No es de extrañar que con este panorama, al final la cabeza de Bianca entre en cortocircuito y siempre haga algo drástico en presencia de Wesley, como tirarle la Cherry-Coke, o como que cada vez que éste le pregunte (en sus intentos de ser amgable) si está bien, se acabe tirándose a sus brazos. Y así empieza su relación, sin ataduras y a escondidas de todos, llena de muchos insultos por parte de Bianca que jamás afectan a la inmensa seguridad en sí mismo de Wesley a prueba de sarcasmos y humillaciones continuas y constantes:
-Parece que somos compañeros, duffy. 
-Desafortunadamente, sí. 
-Así que… ¿en tu casa o en la mía? 
-¿Qué? 
-Para hacer el trabajo este fin de semana. No seas mal pensada. No voy detrás de ti. Solo estoy siendo un buen estudiante. Wesley Rush no persigue a las chicas. Ellas… 
-Te persiguen. Sí, lo sé. Si tenemos que hacer esto, creo que lo mejor sería… 
-¡Wesley! –una morena delgada que no reconocí se lanzó a sus brazos justo delante de mí. Le miró con ojos grandes y atontolinados. -¿Bailarás conmigo en el baile de esta noche? 
-Por supuesto, Meghan.- Le dijo Wesley, bajándole la mano por la espalda. Era lo suficientemente alto, como para poder mirarle el escote sin problemas. Bastardo pervertido. –Te guardaré un baile solo para ti. 
-¿En serio? 
-Por supuesto. 
-¡Oh, gracias Wesley! –Él se inclinó y ella le dio un rápido beso en la mejilla antes de salir pitando de allí, todo sin mirarme ni una sola vez. 
-¿Qué estabas diciendo? –dijo Wesley mientras volvía su atención hacia mí. 
-Que mejor quedábamos en mi casa –gruñí entre dientes. 
-¿Qué tiene de malo mi casa? ¿Tienes miedo de que esté embrujada, Duffy? 
-Por supuesto que no. Pero prefiero trabajar en mi casa. Solo dios sabe qué tipo de enfermedades podía pillar nada más poner un pie en tu cuarto. Así que mejor en mi casa, ¿te parece? Mañana por la tarde a eso de las tres, llámame antes de aparecer. 
No le di la oportunidad de responder. Si tenía algún problema, haría el trabajo yo solita. Así que, olvidando a propósito despedirme me dirigí con prisa a la cafetería atravesando al grupo de chicas que estaban cotilleando.
El mérito de este libro es la realidad que le da a los personajes y que ha conseguido que consiga tragar a gente que en un principio pensaría que era intragable, como a Jessica, alguien de otro planeta, tal y como dice la protagonista de este libro, o, como diríamos en mi familia, una Mary Flower. Desde mi punto de vista no sólo la narración sarcástica (sacándole punta a todo y buscándole los tres pies al gato), con muchas referencias a series, libros y películas “pop” desde el punto de vista de Bianca es bastante acertada, sino que las relaciones parecen reales (bueno, la de Wesley-Bianca sigue todos los clichés posibles si dejamos a un lado el tema sexo), pero por ejemplo, Casey, la mejor amiga de la protagonista se cabrea cuando Bianca pasa de ella, no es la amiga super leal estilo perrito faldero y saco de boxeo de los protagonistas de turno (Jessica no se enfada, pero como quedamos antes, es de otro planeta). El sexo está muy presente a lo largo del libro, no se recrea en él, pero tampoco lo ignora (dentro de poco los protagonistas van a poder ir al baño, los americanos se están liberando y han empezado por el sexo, pero no dudo que lo demás llegará, o eso o se volverán puritanos otra vez).

Pero tiene una gran pega, cumple con todos y cada uno de los clichés posibles: la protagonista es la “cabeza de familia” (hace de estudiante y ama de casa todo en uno); la madre en exceso juvenil que no pisa casa porque está huyendo de la realidad y dando charlas de autoayuda (irónico, ¿verdad?), los insultos y el bullying son malos, la relación Wesley-Bianca… Si casi lo único que he echado de menos es que en estos grupos no hay mesas de animadoras, mesas de los emos, mesas blablablá, sino que están todos reunidos y mezclados con los que se llevan bien independientemente de que no estén en las mismas actividades (Bianca es estudiante de sobresalientes se sienta con Casey que es la jefa de animadoras, Vikki la acaparadora de novios (a ella le daban 3), Angela (no tenemos mucha información de ella) y Jessica que es… Jessica. Y… En serio, ¿Por qué todas las autoras de JR siempre hacen que su protagonista encuentre su respuesta o se identifique con los clásicos (la letra escarlata, cumbres borrascosas)? A mí es una de las cosas que más me saca de quicio últimamente de este tipo de libros…

Leyendo el blog de la autora, descubrí que la idea de Duff no se le ocurrió a ella solita, sino que se la escuchó a una compañera suya de clase a la que habían llamado de esta manera, y, mientras lo contaba, pasó lo que pasa en todo grupo de chicas, que todas se acabaron peleando por quién era la duff del grupo, por tener, tiene hasta la lista de canciones en la que se inspiró para hacer el libro, en general, desde el punto de vista de Bianca (me hizo mucha gracia que estuviese la canción de Meg en Hércules, porque es una de mis favoritas de Disney) y desde el punto de vista de Wesley (cofcofcofalguiencofcofhacofcofestadocofcofcopiandocofcofelcofcofblogcofcofdeStepheniecofcofMeyercofcofcof).

En conclusión: un libro muy rápido de leer (me lo he leído en dos días y porque el día anterior lo empecé por la noche, ¿eh?) con una narración muy sarcástica, pero que cumple todos y cada uno de los clichés posibles.

Para más información:
http://www.kodykeplinger.com/

N.T. : en las malas traducciones de arriba he suprimido algunas palabras que no aportaban mucho al tema y me he tomado algunas licencias para darle algo más de sentido a las frases.
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